Finalmente… tras poco más de tres meses de operar más íntimamente, en TepozHub hicimos formal apertura de sus puertas conviviendo y convidando alegremente con la diversa y muy interesante comunidad de Tepoztlán.

La conclusión, para mí, es la abundancia de talento y de generosidad que se da en estas tierras donde, quizá por la energía de minerales ancestrales, o simple y sencillamente por la belleza y la pequeña escala de este mágico pueblo mexicano, nos conocemos, nos apoyamos, convivimos y nos convidamos de maneras que no había tenido la dicha de conocer.

Fue una agradable tarde en que, en muchos casos sin haber cruzado palabras antes, estuvimos yo calculo que unas 50 personas en total compartiendo la cerveza, el vino, las pizzas artesanales de Marie y rollos de sushi (cortesía de KUDASAI – Yair) mientras nos enterabamos un poco de cómo cada quien (con la característica diversidad cultural e internacional tepozteca) vive y se mantiene en Tepoztlán felizmente, para imaginarnos maneras en que nos podemos ayudar a estar mejor, compartiendo siempre, lo más preciado, lo que nos nutre, lo que nos inspira, nuestros talentos, nuestro tiempo y nuestra intención.

Es muy agradable convivir, pero aún más convidarnos, ofrendar nuestra creación a todas nuestras relaciones, para nutrirnos juntos. Pasar de compartir el simple vivir, a compartir la vida misma, con toda su potencia.